The Whale Sanctuary Project

The Whale Sanctuary Project

El primer santuario para la liberación de ballenas y delfines es un proyecto liderado por la Dra. Lori Marino en Estados Unidos que ya tiene sede y que pronto estará en funcionamiento para que estos mamíferos marinos puedan salir del confinamiento al que han sido sometidos durante años en acuarios.

Ver ballenas y delfines en su hábitat parece una utopía para muchos, y puede resultar así cuando no vivimos cerca al mar; sin embargo la tecnología, los documentales y los libros son fuentes inagotables de información para saber todo sobre estas especies marinas.

The Whale Sanctuary Project, es un proyecto liderado por la Dra. Lori Marino, experta en cognición de mamíferos marinos, especialmente ballenas y delfines. Lori es la fundadora de este santuario que será el primero del mundo dedicado a la liberación de ballenas y delfines que han estado en confinamiento durante años en acuarios, zoológicos y otros lugares dedicados al entretenimiento y la educación.

“El lugar que escogimos se llama Port Hilford, en la costa oriente de Nueva Escocia, a dos horas al norte de Hallifax, es una bahía abierta al océano, pero es segura y protegida para el mal clima, no tiene demasiado tráfico marítimo, y hay un pequeño pueblo llamado Sherbrooke a 10 millas del santuario, las personas locales adoptaron completamente el proyecto”, dijo Lori durante el Unión Festival Digital.

¿Cómo será este santuario?

Naomi Rose, PhD en Biología y experta en comportamiento de Orcas, quien hizo parte de Keiko, la famosa orca protagonista de Liberen a Willy (Free Willy, 1993) dijo, “Lo que veremos es un trabajo con animales que han estado en cautiverio por algún tiempo, muchos nacieron allí, e infortunadamente están afectados por esa vida, han estado en tanques de concreto que no les permiten desarrollar su comportamiento natural, la interacción social como cazar para comer; no saben hacer nada de eso, y es nuestra culpa. Pero lo que sí podemos hacer por ellos es lo que hicimos por Keiko. Keiko no fue liberado, él no fue nadando hacia el atardecer en busca de una vida salvaje; estaba afectado y, desgraciadamente para él, Keiko quería estar con personas, es lo que le enseñamos gran parte de su vida”.

Para complementar lo que dijo Naomi, Lori señaló que “el espacio que tendremos es inmenso, el santuario tendrá 300 acres, es 300 veces más grande que cualquier tanque de concreto en el mundo, para orcas o belugas o cualquier cetáceo, será el más grande del mundo y también muy profundo. Lo que le daremos a los residentes del santuario es lo que necesitan, lo que necesitan como ballenas y delfines, espacio para moverse, cosas para hacer en el océano”.

Para estas científicas el mensaje es muy claro, el cautiverio de mamíferos marinos debe tener un fin, no puede seguir sucediendo bajo ningún pretexto, los animales no son para nuestro entretenimiento y tampoco están educando al público en medio de un ambiente artificial donde los animales no pueden expresar su verdadero comportamiento.

“Queremos enfrentar esto, y pedir que no los reproduzcan en cautiverio, que paren de capturarlos, que liberemos tantos como sea posible en santuarios y dejemos que el resto envejezca, muera y no sean remplazados. Estos animales viven mucho tiempo, infortunadamente no el mismo tiempo cuando están en cautiverio como en el océano”, concluyó Naomi.

También enviaron un mensaje a los padres de familia que planean llevar a sus hijos a acuarios o zoológicos para ver estos animales.

“Bueno, cuando un niño le pida a sus padres que lo lleven a un zoológico o un acuario, hay muchas cosas que se pueden ver en la vida real, y otras no; siempre digo ‘no puedes ver dinosaurios’, pero muchos niños saben demasiado sobre estos animals. Un niño de 10 años puede contarte muchas cosas sobre dinosaurios, la especie, qué comen, dónde viven, y eso es obviamente gracias a los libros, documentales, animaciones, museos; porque no hay dinosaurios, no existen más. Creo que debemos avanzar hacia ese tipo de tecnología para acercarnos a delfines y ballenas, y dejar a los reales vivir sus vidas en la naturaleza. No tenemos dinosaurios, pero tenemos delfines y ballenas. Alguna vez, si tienes suerte, y puedes ver estos animales desde un bote o desde la costa, cuando salen a respirar, ¡eso es un regalo! Pero para aprender sobre ellos, podemos hacerlo a través de la tecnología, y eso sería genial para ellos” dijo Naomi Rose.